HERNAN LARRAIN PERO

BIOGRAFIA:

Hernán Larrain Peró nace en Santiago el 19 de enero de 1899, fallece el 5 de mayo de 1994 en Santiago de Chile.

Desde muy temprano se manifiesta en él su vocación por la pintura, la que cultiva en Chile desde sus comienzos, dedicándole gran parte de su infancia y adolescencia.

Una vez que sus talentos innatos se desarrollaron, se traslada a los 23 años a París, donde estudia en las academias de Biloul, La Grande Chaumiére y André L’Hote. Esta etapa ha sido considerada como decisiva para su formación de pintor, porque en ella se entrega de lleno al dibujo, hasta ser un virtuoso de la academia moderna, en la figuración del cuerpo humano, del retrato, del desnudo, de las formas graciales de los animales, especialmente los caballos, que aparecerán en todas sus fases pictóricas, con la suprema gracia que supo aprender de los franceses.

Nombrado cónsul de Chile en Indochina francesa, cargo que sirve por más de ocho años, desde 1932, donde, además de cumplir con sus obligaciones consulares, pinta, da clases de dibujo en el Liceo de Raigón, expone en esta ciudad y en otras importantes y da a conocer a Chile y su gente por medio de interesantes conferencias que atraen la atención de innumerable público.

Después de esta etapa en el lejano oriente, la que según el crítico de arte Víctor Carvacho “ocasionó en Larrain un sutil influjo de orden espiritual, un elemento impalpable de simbolismo que se acecha tras las imágenes creadas por su pincel en aquel período”, regresa a Chile. De aquí viaja a Argentina, Bolivia, desarrollando en otros países labores de creación y de docencia y organizando exposiciones que son muy bien acogidas.

Pero sus ansias de perfeccionamiento y de entrega completa a su vocación, lo llevan nuevamente a París, donde ya sus exposiciones atraen la atención de la élite francesa, entre las que sobresale la realizada en la galería de André Weil en 1951.

Pasa a Estados Unidos de Norte América y establece aquí por un tiempo su taller, logra mantener relaciones con críticos de arte y el director del Museo Guggenheim demuestra especial interés por sus obras, todo lo cual conduce finalmente a exposiciones realizadas en dicho museo y en la New Gallery de esa ciudad.

Desde 1956 destina su tiempo, a parte de su actividad propia de pintor que pinta y expone a la docencia universitaria sobre materias relacionadas directamente con el arte de las culturas asiáticas que él bien ha conocido y admirado. En 1967 se establece definitivamente en nuestro país, en donde aprovechando todo el bagaje de conocimientos adquiridos en los principales centros de estudios que le dan particular solidez a sus expresiones, sea como dibujo o como pintura, junto a las valiosas experiencias que le ha brindado ese vagar por los museos del mundo, se ha concentrado en la producción de obras nuevas y la exposición de estas; en la atención de una academia de pintura y en el ejercicio de la docencia, en historia de arte chino, en el Instituto Cultural de Providencia.

El 16 de octubre de 1975, debido a sus grandes méritos como representante de la plástica chilena, es incorporado como miembro de número a la academia de Bellas Artes del Instituto de Chile.

Su trabajo de incorporación se refiere “mirada al oriente milenaria” y es recibido por el académico de número, el compositor D. Juan Amenazar.

Al cumplir 80 años organiza en el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile, una “exposición retrospectiva” que incluye su que hacer de pintor durante cincuenta años. El crítico de arte D. José María Palacios dice refiriéndose a ella “hacía falta esta retrospectiva de Hernán Larrain Peró para valorizarlo en su justa y debida dimensión estética, porque ella nos presenta en panorámica, a un maestro auténtico de nuestra pintura en un plano que solemos no entender: ¿cómo ser clásico y ser moderno? Larrain Peró ha logrado este resultado. Su retrospectiva es una lección que no puede ni debe descuidarse; en ella alienta el verdadero soplo del arte moderno”.

Aproximadamente, el 1981 se radica en Viña del Mar con su querida esposa Natividad Parera, gran compañera, que lo secunda admirablemente bien en su labor creadora y de difusión. Aquí desempeña su doble misión de pintor y de maestro.

Ha expuesto una retrospectiva en la sala Viña del Mar, auspiciada por la I. Municipalidad de Viña del Mar y el colegio de arquitectos Asociación Gremial de la Quinta Región.

En 1990, por motivos de salud, se traslada a Santiago, en donde permanece sus últimos años.

Este artista es el Primer Pintor Cubista en Chile, obtuvo el Tercer Premio Salón Francés, entre cientos de participantes,en París (año 1931). Por otra parte, Larraín Peró fue íntimo amigo de Picasso, de Braque y de la ciudadana chilena Eugenia Huici Arguedas de Errázuriz (notable mecena de Picasso en París). Su que hacer fue universal; entre oriente y occidente fueron sus andanzas, como se menciona claramente en los párrafos anteriores.